El entrenador del FC Barcelona, Josep Guardiola, agradeció en conferencia de prensa el homenaje que le brindo la afición en el Camp Nou, tras ganar el Derby Catalán 4-0 contra el RCD Espanyol pero aseguro que le hubiera gustado posponer el homenaje y la despedida hasta después de la final de Liga de Campeones en Múnich.

"Estoy muy emocionado, cuando el Camp Nou lleno hasta arriba te reconoce, puedes sentir satisfacción. Estoy muy agradecido. Pero me hubiera gustado alargarlo, estuvimos muy cerca de estar en Múnich, hicimos muchos tiros a puerta, me hubiera gustado estar allí, pero así es el fútbol", manifestó Pep.

Ahora, se centra en la final de Copa pero después quiere decir adiós y dejar de estar en la primera línea mediática. “Aún no me he ido y me pedís cuándo volveré. De pequeño no pensaba que jugaría en el Barça ni que sería entrenador. Ahora pienso en la final de Copa contra el Athletic Club y luego pasar al anonimato absoluto.Ya veremos más adelante, si tengo ganas, si vuelvo a entrenar”, espetó Pep.

"Hemos hecho muy buenos años, aunque este año los dos títulos importantes se nos han escapado, siempre hemos dado sensación de honestidad".

Así, por la honestidad y por el nivel de trabajo, aseguró que le cuesta dejar a sus jugadores. “No es fácil dejarlos. He sentido que tenía que dar un paso hacia el lado, pero a todos los jugadores que he tenido desde el primer año, del filial, los llevaré siempre conmigo. A todos, con los que nos hemos entendido y los que no, a todos”, aseguró.

En cuanto al abrazo que le dio Messi al marcar su cuarto gol esta noche, agradeció el detalle. “Le agradezco el detalle a Messi, pero también a todos los jugadores. He recibido mucho amor dentro de la exigencia que nos une. Me llevo esto, saben que les quiero mucho, y es lo más bonito que nos queda”, se sinceró el todavía entrenador del Barça.